El próximo martes 23 de febrero, junto con el diario La Nación de ese día, saldrá al público El niño del dibujo, de Marisa Punta Rodulfo, continuando con la serie de la colección. Se trata de un libro que ya podemos considerar clásico en nuestra literatura psicoanalítica consagrada a la niñez, y además, tras no menos de veinticuatro años, sigue siendo un libro aislado en su tipo, ya que son muy escasas las publicaciones unitarias dedicadas exclusivamente al estudio clínico del dibujo infantil, utilizado como una herramienta diagnóstica de gran valor, amén del que tiene para uso terapéutico y para la investigación acerca de los procesos de constitución subjetiva tempranos, lo cual valoriza todavía más la plasmación de dicho texto. Como la autora continuó esta investigación, modificó algunas ideas y desarrolló otras nuevas, pero siempre partiendo del hilo que El niño del dibujo estableció como punto de partida.

 

De paso, es de resaltar la importancia de la colección lanzada por Paidós, ahora en el sentido de revalorizar una vasta literatura psicoanalítica argentina que la secuencia de la colección posibilita conocer mejor y concienciar mejor, partiendo en lo que hace a la niñez de textos históricos como los de Arminda Aberastury.

 

Quienes por el hecho de nuestra práctica docente nos sorprendemos demasiado a menudo por la ignorancia que la mayoría de los estudiantes de Psicología muestran acerca de la historia y trayectoria del psicoanálisis, entre nosotros están en condiciones de justipreciar mejor la significación y utilidad de todo este emprendimiento.